Mientras esperábamos a
que mi padre llegara Alex y yo estuvimos charlando tranquilamente sentados en
el sofá del comedor, mientras jugueteaba nerviosamente con sus dedos. Alex notó
mi nerviosismo y me miraba sonriendo mientras que me daba de vez en cuando un
beso en la frente.
-Enana relájate.-me
decía cada dos por tres.-Y por lo de tu padre no te preocupes que yo se lo
diré. Yo le miré y abrí mi boca para decirle que no hacía falta que lo hiciera
pero él me calló dándome un tierno beso. Me senté en su regazo escondiendo mi
cabeza en el hueco de su cuello. Él rodeó mi cintura con sus brazos y los unió
entorno a mi vientre, el cual ya comenzaba a notarse gracias a mis tres meses
de embarazo.
Estuvimos en esta
posición hasta que escuchamos el sonido de las llaves al abrir la puerta,
rápidamente me puse al lado de Alex y tomé una de sus manos apretándola a causa
de mi nerviosismo.
Mi padre entró
directamente al comedor y nos saludó con un escueto “Hola” que nosotros
respondimos de la misma forma, mi madre entró al rato trayendo el último plato
de la cena.
Alex se levantó
primero y me tendió una mano para ayudarme, le sonreí y la acepté gustosa. Besé
su mejilla y fui hacia mi sitio aun con Alex de la mano. Hice que él se sentara
a mi lado con una sonrisa en mi cara.
Empezamos a comer en
un silencio agradable pero el constante sonar de los tenedores y cuchillos
dando en los platos hizo que perdiera los nervios más de lo que aun los tenía.
-Por dios que alguien
hable.-dije mirando a las tres personas que estaban cenando conmigo.
-¿Qué te pasa hija?-me
preguntó mi padre al ver mi reacción.
-Que odio este
silencio.-dije mirándole.- Antes de que se supiera que estaba embarazada siempre
se hablaba de cualquier cosa tanto en las comidas como en las cenas pero
después de aquello nada.-dije a la vez que dejaba el tenedor en el plato y poniéndolo
a un lado.
Noté que una de mis
manos era sujeta por la de Alex que trazaba figuras en mi palma dándome tranquilidad.
Respiré hondo y le mire sonriéndole.
Alex me sonrió y beso
mi mano antes de mirar a mi padre y carraspear un poco para hacerse notar.
-Señor, sé que es
mucho pedir esto pero hoy mi padre cuando he llegado a mi casa me a echo tener
que tomar una decisión, y era entre dejar a su hija o irme de allí, y como
comprenderá yo no puedo dejar a Malena ya que ella es una persona muy
importante y está esperando un hijo mío.
Alex se calló un momento,
para beber agua cosa que mi padre aprovechó para hablar.
-¿Y qué me quieres
decir con esto muchacho?- le dijo mi padre mirándole y juntando sus manos
mientras apoyaba su barbilla en estas.
-Lo que quiero decirle
es que si me acogerían aquí hasta que consiga algo de dinero y poder alquilar
un apartamento para poder mudarnos nosotros allí.
Mire a Alex
sorprendida ya que él no me había dicho nada de esto último, él simplemente me
miró y me sonrió al ver mi cara.
Vi como mi madre tenía
la misma cara de asombro que yo y que mi padre se levantó poniéndose entre
nosotros dos y no me podía esperar nada de lo que él dijo a continuación.
Menos mal que sigues con la historia... siempre que puedo miro tu blog para ver si sigues con ella. Si supieras la alegría que me ha dado cuando he visto 22 de junio.. sigue con ella que ahora tengo muchas ganas de saber que le dice su padre.
ResponderEliminarMe gusta saber que todavía hay gente fiel ami historia a pesar de llevar muchos meses sin escribirla, espero no defraudaros más.
ResponderEliminarSi, a mi me encanta tu historia, y ya estoy deseando que pongas el siguiente capitulo ^^
ResponderEliminarPero sigue con la historia!!!
ResponderEliminarNo sigue la historia?
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