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jueves, 19 de julio de 2012

Capítulo 8


Ya hacía dos semanas del accidente de Álex y de la charla con mi madre. Todos los días iba a visitarlo a su casa. Me encantó la cara que puso al descubrir el regalo. ¡Se puso a llorar! ¡Qué mono! Yo en cuanto lo vi llorando me uní a él. Pero la cara que puso su hermana al entrar y vernos a los dos era un poema. Al verla empecé a reírme y no me pude controlar hasta que ella misma me tapo la boca con sus manos. Ese mismo día le conté a Álex lo que pasó con mi madre y él me dijo que la semana que viene, es decir, esta podría salir ya de su casa pero teniendo cuidado. Entonces quedamos en contárselo a mi madre esta semana.
Y aquel día tan esperado llegó, hoy tenía que contarle a mi madre que estaba embarazada y no sabía como. Estuve ensayando varias formas de decírselo pero ninguna me parecía la correcta.
Estaba esperando a que llegara Álex, estaba impaciente no lo siguiente. No sabía como se lo tomaría mi madre y eso es lo que más miedo me daba. Lo único que sabía concienzudamente era que Álex nunca me dejaría y que estaría a mi lado.
Pegué un salto de la cama al escuchar el sonido del timbre y caí al suelo. Intenté llegar antes que mi madre a la puerta pero no pude, me quedé a mitad de escalera cuando ella abrió la puerta. Allí se encontraba Álex pero cuando entró me quedé parada al ver que su madre venía con él. Me quedé tan parada que no sabía lo que hacer. ¿No era que íbamos a hablar nada más que con mi madre? ¿Por qué tuvo que traerla? Ahora mis nervios crecieron más aún.
Vi como Álex giraba su cabeza hacia las escaleras. En cuanto me divisó fue hacia mi y me tomó de la mano. Todavía no me podía mover, notaba como el tiraba de mi mano para hacerme bajar pero mis piernas no se movían.
-Amor, ¿qué te pasa?
-Esto... ¿qué hace aquí tu madre?
-Pensé que ella también tenía derecho a saberlo. Lo siento por no haberte avisado.- me dijo acariciando mi mejilla en un intento de calmarme.
-Vale, no pasa nada. Es que me a tomado de sorpresa el que ella estuviera aquí.
Cuando Álex volvió a tirar de mi reaccioné y fui tras él hasta llegar al comedor.
Allí estaban nuestras madres hablando tranquilamente sin saber lo que les iba a venir encima.
Empecé a temblar de los nervios y él me apretó la mano para hacerme saber que él estaba conmigo. Nos fuimos hacia el sofá que estaba desocupado ya que nuestras madres estaban en los sillones individuales.
Al sentarnos vi que nuestras madres nos miraron, pero más aún a nuestras manos aún unidas.
-Mamá, Lidia, tenemos algo que deciros- dije yo con voz estrangulada.
-¿Qué te pasa hija?¿Por qué estás tan nerviosa?
-Es que lo que tenemos que deciros es muy difícil para los dos- habló ahora Álex.
-Chicos, ¿qué pasa?
-Es que... nosotros.. bueno yo... esto...- dije sin saber que hacer. Tomé un largo suspiro y solté de repente.- Estoy embarazada.
Lo dije tan rápido que al principio ninguna de las dos se dio cuenta de lo que había dicho. Pasado un tiempo, miré a mi madre y vi que empezaba a comprender lo que había dicho. Me miraba con cara de desconcierto. Yo cada vez estaba más abrazada a Álex al igual que él a mi. Los dos mirábamos a nuestras madres y después a nosotros. No sabíamos que hacer, nadie hablaba y yo estaba que me tiraba de los pelos.
-¿De verdad?- fue la única pregunta que salió de la boca de mi madre.
Los dos asentimos a la vez y volvimos a abrazarnos fuertemente.
-¿De cuanto?- preguntó la suya.
-De dos meses o así.- dije apenas en un susurro.
Se volvió a formar un silencio enorme entre todos. Notaba la mano de Álex bajar y subir por mi espalda intentando calmarme, se lo hubiese agradecido de no ser porque estaba todo el rato mirando a mi madre que tenía la vista fija en mi vientre.
-¿Qué van a hacer?- dijeron las dos a la vez como si estuvieran compinchadas.
-Tenerlo- dijimos Álex y yo.
-Se que somos jóvenes y que nos va a costar, pero también sabéis que los dos somos lo bastante maduros para afrontar esto. Yo me pondré a trabajar por las tardes para conseguir un dinero extra. Tanto con vuestra ayuda como sin ella vamos a tener a nuestro bebé- dijo él a la vez que ponía su mano en mi vientre.- Yo quiero a su hija y a esté pequeñín que todavía no a nacido. No me voy a separar de ellos aunque me lo prohibáis. Ahora ella y el bebé son mi familia y no me separaré. Solo me iré cuando ella me diga que ya no me quiere ni que quiere estar conmigo. Espero que nos apoyéis, pero si no es así, nos da igual. Vamos a tener a nuestro bebé tanto si queréis como no. Porque no solamente los quiero si no que los amo y los protegeré con mi vida si es necesario.
No pude evitar llorar a las palabras de Álex. Me encantó como nos defendió delante de nuestras madres que se encontraban contrariadas. Seguramente nunca habían visto a Álex tan convencido al decir algo. Estaba totalmente serio mirando a las dos mujeres frente a nosotros mientras que una mano reposaba en mi vientre y la otra se aferraba a mi cintura.
Vi a mi madre levantarse y dirigirse hacia nosotros. Al estar a nuestra altura nos abrazó. Yo me quedé en “shock” no esperaba que mi madre hiciera eso. Pensé que nos gritaría o que nos echaría fuera, pero nunca esperaba un abrazo de su parte.
-Solamente te voy a pedir una cosa muchacho, que la cuides y la ames con todo tu ser.- le dijo mi madre a Álex seriamente.
-Ya lo hago- fue la simple respuesta de él.
Mi madre me beso la mejilla y me volvió a abrazar como solo una madre sabe.
No me di cuenta en el momento en el que la madre de Álex se acercó a nosotros hasta que sentí como las manos de mi novio se separaban de mi para abrazar a la suya que estaba llorando.
-Mamá, ¿por qué lloras?-Le preguntó en susurros.
-Porque mi pequeño va a tener a su propio pequeño. Te me has echo mayor demasiado pronto.
Él empezó a reírse mientras envolvía a su madre de nuevo en un abrazo. Su risa era tan contagiosa que todas acabamos riéndonos.
Vi que mamá se quedaba mirando a la nada sumida en sus pensamientos.
-Mamá, ¿ocurre algo?
-Mmm... ¿cómo se lo dirás a tu padre?

1 comentario:

  1. Enhorabuena por la historia y por tu trabajo, es increíble la historia de Malena. Eres muy buena escribiendo. Ánimo, sólo hace falta darte a conocer para que tu faceta como escritora siga adelante. Eres genial, como escritora y aunque no sepa quién eres seguro que sin duda, como persona también.

    Un saludo,
    Dani

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