No me dejó terminar la frase ya que me tapó la boca con su mano.
-Malena, ¿ tú estás segura respecto a decirselo a tus padres?
-No, pero...
-No hace falta que nos precipitemos, cuando tu estés segura para decirselo me llamas y voy a tu casa y se lo decimos, pero una cosa quiero que tengas clara, y es que no te sientas presionada por nadie, ¿vale?
-Vale.
-Ahora tranquilizate, que aunque no sepa nada de embarazos y bebes, se que eso no te hace ningún bien a ti ni a nuestro pequeñín.
No pude hacer otra cosa más que sonreir y llorar cuando el dijo “nuestro pequeñín”, lo de sonreir vale por la fellicidad pero llorar, las hormonas han comenzado ha hacer efecto en mi.
-Ya veo que las hormonas están empezando ha hacer efecto en ti.
-Cállate.
Nos cogimos de la mano y él me acompañó hasta la puerta de mi casa, iba a entrar a mi casa pero antes de que girara la llave para entrar me dio la vuelta y me beso, me tomo tan de sorpresa que no supe como reaccionar, puse todo mi esfuerzo por concentrarme en aquel maravilloso beso, que al final nuestros labios acabaron danzando uno junto al otro.
Entré a mi casa como si estubiera en una nube, no se si mi madre me dijo algo o no, yo solo se que estube en mi cuarto cuando me di con la pata de la cama, que dolor madre mia.
Me senté en la cama y encendí el ordenador, mientras se cargaba me estube frontando la pierna justo en el sitio en el que me había dado antes. Me levanté el pantalón y vi que tenia el principio de un moratón. Por fin se encendió el ordenador, me conecté al tuenti y vi que tenia 2 mensajes privados, uno de Zaira y otro de mi prima. Abrí primero el de mi prima la cual me decía que el sabado venían para acá (están a miercoles) después de leerlo abrí el de Zaira y lo primero que hice fue ver la hora en que lo había mandado solo hacía 5 minutos que lo había mandado.
En el mensaje ponía: “Nena acaba de llegar mi hermano a casa y llevá una cara de tonto enamorado que no se la puede quitar de encima,¿ tu sabes el porque de esa cara? Para la mejor mami del mundo de la tía más guapa y hermosa que puede haber en el mundo.
Empecé a reirme de lo que mi amiga me había puesto sobre todo con lo del final, ella es única. Le contesté al mensaje y me conecté al chat. Fue encenderlo y mi amiga la loca empezó a hablar como una posesa, me volvio a poner lo mismo que en el mensaje y yo la mande a que le diera al incio que le había contestado ya. A partir de ese instante empezamos ha hablar como posesas y a mitad de nuestra conversación se conectó Alex y también empece a habla con él, entre Zaira que no paraba de preguntarme como estaba y que Alex no paraba de preguntar que cuando me había dado cuenta o que si me había sentido rara. La verdad es que me estaba empezando a sentir un poco molesta ya que siempre me hacían las misma preguntas suerte que al rato se dieron cuenta y empezaron a hablarme de otras cosas. A Alex le dije lo que me había puesto su hermana en el privado y dejo de hablarme por un momento al igual que ella, después me enteraría de lo que había pasado. Tardaron un rato en volver ha hablarme pero por más que les preguntaba ninguno de los dos decia nada solo cambiaban de tema constantemente, terminé por dejar el tema a un lado al igual que ellos antes y volvimos a hablar de otros temas.
No me había fijado de la hora que era hasta que mi madre entró por la puerta llamándome para ir a cenar. Me despedí de los dos y desconecté el tuenti. Bajé hacía la cocina y ayude a mi madre a poner la mesa y a servir la comida, lo que no me esperaba era que la comida me daba angustía y solo pude comer un poco de ensalada y una pera, mi madre me preguntó que porque no me había comido la carne y yo le puse la escusa de que no tenía mucha hambre. Recogí mis cosas, las deje en el lavaplatos y sin que mis padres se dieran cuenta fui lo más rápido que pude al aseo para poder vomitar, me lavé los dientes y las manos y fui a mi cuarto a ponerme mi pijama favorito, me conecté al tuenti de nuevo, le conté a Zaira lo que me había pasado en la cena y estubimos hablando un hora más o menos.
Me acosté en mi cama y me tape hasta el cuello pero justo cuando iba a caer en los brazos de morfeo mi móvil sonó, era un mensaje de Alex: Buenas noches princesa y pequeñín os quiero.
Con una sonrisa en la cara me entregué por fin a los brazos de morfeo.
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